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Piercings – Ombligo

Piercing Ombligo

El piercing en el ombligo o comunmente llamado pendiente en el ombligo, es uno de los más elegidos por las chicas de todo el mundo. Es cierto que los piercings son, en su mayoría, unisex… y que cada uno puede ponerse el piersing que le apetezca… pero quizás el piercing de ombligo es uno de los más característicos del sector femenino.

El piercing más común que se realiza en el ombligo, es aquel en el que se perfora la carne de la parte superior, de modo que la “joya” o adorno del piercing queda sobre el ombligo propiamente dicho y el cierre del mismo, en la parte superior.

Un perforador experimentado, decidirá y aconsejará si la anatomía del ombligo es adecuada para la perforación. Ya que puede darse el caso de que la parte superior del ombligo no tenga carne suficiente para la perforación y que el piercing cuelgue sobre el ombligo de forma correcta pudiendo, en caso contrario, quedar tirante o mal estéticamente.

También se tienen en cuenta la forma que adquiere el ombligo a la hora de sentarnos, ya que algunas formas generan tirones y molestias al llevar el piercing.

Por esto es totalmente recomendable acudir a un experto que tenga amplia experiencia en piercings de ombligo, ya que será el que mejor nos puede aconsejar en nuestro caso concreto.

 

Cómo se coloca el Piercing en el Ombligo

Antes de colocar el piercing, el perforador deberá lavarse las manos y colocarse unos guantes de latex. Por otro lado, se realizará un lavado quirúrgico en la zona del ombligo. También debemos asegurarnos que la sala donde se va a realizar y la camilla donde nos tumbaremos se encuentran perfectamente limpias. Estas medidas son muy importantes para evitar cualquier tipo de infección posterior.

Para la perforación, se utiliza una aguja hueca, que introduce un tubo hueco a través del orificio. A continuación, se introduce el piercing en el interior del tubo y se empuja tanto el piercing como el tubo hasta que salen por el otro extremo. Por último, sólo queda poner el cierre al piercing.

Para que os hagáis una idea mejor, aquí tenéis un video donde se ve perfectamente.

 

Cuidados tras la perforación

La curación total de la perforación puede llevar entre 3 y 8 meses y, para evitar infecciones, debemos seguir las siguientes indicaciones.

  • Siempre tenemos que lavarnos bien las manos antes de tocar el piercing, ya que unas manos sucias pueden ser un gran foco de infección.
  • Evitar tocar el nuevo piercing lo máximo posible. Al tratarse de una novedad, tendemos a querer tocarlo a ver cómo va, o si todo está correcto. Pero debemos limitarnos a tocarlo exclusivamente durante su limpieza.
  • Lavarlo 2 veces al día con jabón líquido. Lavar bien alrededor del piercing, pero tratando de moverlo lo menos posible. Tampoco es conveniente lavarlo más de 2 veces al día, ya que podría resecar la piel o irritarla.
  • Hay que evitar piscinas o largos baños de agua caliente, ya que son focos de bacterias que podrían infectarnos la perforación.
  • También se puede utilizar agua salada para aliviar el dolor y limpiar los orificios. Para ello, podemos mezclar 1/4 de una cucharilla de sal en una taza de agua previamente hervida.
  • La curación total puede llevar más de 12 meses en algunos casos. En primer lugar se cura la parte exterior, pero es necesario más tiempo hasta que la parte interior de la perforación cicatriza del todo, de modo que el piercing se mueva libremente y no suframos tirones.
  • Es normal que durante el proceso de curación, veamos supurar líquido del interior del orificio. Pero si este líquido es de color amarillendo y tiene mal olor, podría ser un claro indicativo de un piercing de ombligo infectado. En este caso, tenemos que acudir a un médico pero nunca debemos quitarnos el piercing, ya que podría cerrarse el orificio, quedando la infección creciendo en el interior.

Materiales del piercing de ombligo

Para evitar en la medida de lo posible los rechazos, alergias o infecciones, debemos elegir bien el material del piercing… especialmente en nuevas perforaciones.

El material del piercing va a entrar en contacto con los fluidos corporales y éstos podrían corroer o desgastar el piercing y provocar un rechazo del mismo. Por esto, los mejores materiales que deberían usarse son:

  • Acero quirúrgico. Es de las mejores opciones y es muy poco frecuente la reacción alérgica.
  • Titanio quirúrgico.
  • Plástico Tygon. Es una buena opción para las personas alérgicas a los metales.
  • Oro de 14 quilates.

Y entre los materiales que pueden ocasionar problemas por alergia o corrosión podríamos indicar

  • Níquel
  • Plata
  • Hueso
  • Bambú
  • Plata y Oro electrolítico.

Riesgos al hacernos un Piercing en el ombligo

Como hemos indicado, el máximo riesgo es que se produzca una infección durante el proceso de curación.

En la mayoría de los casos, las infecciones se producen por falta de higiene a la hora de realizar la perforación (por lo que volvemos a insistir en que es vital hacerlo siempre con un perforador profesional de calidad), o por una incorrecta rutina de limpieza tras la perforación.

Las infecciones de ombligo deben ser tenidas muy en cuenta ya que, aunque en la mayoría los casos pueden ser tratadas sin más, pueden darse casos donde la infección baja a la zona del intestino y se puede llegar a complicar.

Las posibles infecciones más comunes son:

  • Rechazo al piercing. Nuestro cuerpo no admite el objeto extraño y se produce una infección constante hasta que es eliminado de nuestro organismo.
  • Fibromas o tumores benignos que crecen alrededor de la perforación.
  • Irritaciones en la piel
  • Granulomas

Si apareciera cualquiera de estos síngomas, como hemos comentado más arriba, debemos acudir a un médico para que lo examine, pero sin extraer el piercing, ya que podría cerrarse la perforación y la infección quedar en el interior.

 

Cuánto duele hacerse un piercing en el ombligo?

Como siempre que hablamos de dolor, es difícil establecer un baremo, ya que el umbral del dolor es muy distinto en cada persona.

Normalmente se coincide en que no es un dolor muy intenso y, si se realiza bien, desaparece en pocos segundos.

Mucha gente opina incluso que más que el pinchazo, es más molesto el dolor de las pinzas que se utilizan para sujetar la carne del ombligo, donde se va a realizar la perforación.

 

 

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